fuertes pérdidas para el Tesoro y una investigación con pocos hallazgos

fuertes pérdidas para el Tesoro y una investigación con pocos hallazgos

Hace dos meses lanzó una operación para recuperar bonos con US$ 1.000 millones del Tesoro. Los bonos se desplomaron. La CNV ha abierto un expediente.

Hace exactamente dos meses, el 18 de enero, el Ministro de Economía Sergio Massa sacó lo que por entonces se conocía como “otro conejo” de la galería: recompra de bonos de la deuda. Se dijo que esa jugada derivaría en una mayor riesgo del país y en consecuencia una forma de acercar a las empresas argentinas al mercado global de crédito.

Hoy ya puede confirmar que la operación resultó en un accidente completo. Los bonos valen hoy entre 15 y 20% menos que el precio pagado por Economía. Y el riesgo país, que estaba en 1.881 puntos, cerró el viernes en 2.383 puntos. Dado que no está claro qué cantidad de los 1.000 millones de dólares asignados a la operación efectivamente se utilizó, es difícil calcular cuánto costó esta martingala.

La jugada fue tan negativa que hasta el FMI exigió que insistiéramos en ello. Una forma elegante de decir que no se perdiciaran los pocos dólares que hoy tiene el Gobierno.

El quebranto en la operación ya está claro. Lo que todavía no se sabe fehacientemente es si, además, alguien contó con información privilegiada para aprovechar la agitación de esos días y la traducción a ganancia de dinero extra.

Se sabe que Massa ordenó a la Comisión Nacional de Valores albergar un expediente para investigar maniobras dolorosas. Hasta este viernes, según le dijeron a Clarín fuentes que siguen de cerca el caso, la investigación -que es secreta- avanzó en tomar declaraciones a las principales ALYC (operadores de Bolsa) para que les muestren los movimientos de sus 100 cuentas más activas y voluminosas. La primera conclusión es que ALYC operaron bonos esos días con cuentas y fondos propios.

Sober el considerable aumento del volumen, los declarantes señalaron que clara porque apareció la posibilidad de arbitrar entre dos precios de un mismo producto (el bono GD35) que se habían distanciado, según cotización local y extranjera y según el plazo de liquidación -inmediato o 48 horas-.

Esto dio lugar a hacer ganancias rápidas. Que justifiquen, a ojo de los expertos del mercado, que mucha gente tome plata prestada –precaución– para apalancar las operaciones y en consecuencia multiplicar las ganancias. Las cauciones fueron en pesos y en dólares, pero a tasas altísimas respecto a los días anteriores. Pero como se tomó deuda a un solo día, resultó secundario el costo que se pagó por dicha deuda, dado que la ganancia posible lo justificaba.

En los próximos días la CNV convocará a titulares de cuentas que fueron inactivado en los 90 días anteriores a los sucesos investigados, y que permanecieron quietos luego. Tal vez de allí se saque alguna información valiosa.

También se investigarán los movimientos de cuentas que han tenido un volumen inusual de operaciones en esos días.

Concluida la etapa de instrucción, la CNV deberá sacar sus conclusiones y elevar el expediente a la justicia penal.

Los pronósticos permiten suponer que no se hallarán irregularidades.

Por Orencio Batista

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