Atlético de Madrid – Betis: Otra herocidad silencio de Correa

Atlético de Madrid – Betis: Otra herocidad silencio de Correa

Uno, dos, tres, cuatro y gol. Una maravilla de Correa, que se fue primero de Pezzella y de Ruibal a trompicones, con suerte, y luego de Luiz Felipe y Miranda con magia y habilidad, desanudó un partido parejo que el Atlético y el Betis vivieron con la Champions en el cogote. Los rojiblancos se sientan en la tercera plaza y prolongan su escalada tras el Mundial. Otra vez gracias a su empleado del mes, de todos los meses, que hace méritos, muchos y poco reconocidos, y nunca se queja. Es un chico, es un tesoro.

El Atlético 2023 partido lo que quiere. O quiere jugar, lo que le distancia del Atlético 2022, de muchos de los Atléticos de Simeone, y además lo consigue. Porque puede y sabe, sus futbolistas son capacites pese a lo que gritaban los encubridores del régimen oa lo que insinuaban sus desconcertantes actuaciones personales, cuando jugaban a no jugar. No jugaban antes (sus básicos los mismos) porque no lo pretendian. Pero se reunieron y reunieron técnica, velocidad, criterio, talento y facultades para manejar el balón y disfrutarlo, with veces en corto y al primer toque, with veces con cambios de juego en largo, con regattas, con carreras hasta la línea de fondo, con Emboscadas por los costados… con repertorio.

  • En Madrid :
    Oblak; Nahuel, Savic, Giménez, Hermoso, Carrasco; Llorente, Koke, Lemar; Griezmann y Morata.
  • Betis:
    rui silva; Ruibal, Pezzella, Luiz Felipe, Miranda; Guido, Carvalho; Luiz Henrique, Rodri, Ayoze; y Borja Iglesias.
  • Goles:
    0-1
  • Árbitro:
    Martínez Munuera.

El más iluminado es Griezmann, al que no hace mucho le tenian de obrero principal más que de primer arquitecto, pero brillan muchos. Desde Hermoso, desconocido y crecido, con una zurda meticulosa, hasta Nahuel, de repente un lateral de verdad y no uno postizo. Y Koke, y Lemar, y Carrasco y Llorente, que se parecen a los del título de Liga. Y Morata, el nueve que trabaja más en la ayuda del trámite y la recuperación que en el remate. El Atlético 2023 genero su primera ocasión en el minuto 2 (cabezazo rosa de Griezmann) y no se siente mal por seguir intentándolo.

El Betis lleva más tiempo jugando. Su versión 2023 es la misma que la de 2022 y que la de 2021. Ayer sin Fekir, que lleva tiempo en el hospital para desgracia del fútbol, ​​​​​​y sin Canales, al que una sanción incomprensible y llena de agravio sustaine unos partidos preso, pero aún con Carvalho y su gobierno criterioso, con Luiz Henrique y sus amenazas en el regate o con Rodri, un espectáculo. Cada vez que coge el balón cuenta una mentira, amaga y amaga, y no lo pierde.

Con todo, la munición del Betis llegó inicialmente más bien por favores del rival, de un Savic fallón concretamente, que por pericia propia. De hecho sus primeras visitas no acabaron en la red por responsabilidad personal de Borja Iglesias, que confundió en cada una de las respuestas. Disperdició un tres contra uno y un mano a mano frente a Oblak. No parecía internacional. Bueno, o sí, pero con De la Fuente, como si todavía estuvieran a sus órdenes en el bochorno de Escocia.

Cierto es que lo que prometía el duelo en los primeros minutos, cuando se juntaron las mjores sensaciones del Atlético 2023 y el Betis de Pellegrini, un rato de gran fútbol, ​​​​se fue apagando con el del encuentro. No fue nunca la hemorragia ofensiva rojiblanca de sus dos exhibiciones locales más recientes, rotas por el parón de selecciones, posiblemente porque el control fue cayendo del lado verdiblanco, que tampoco se mostró muy entusiasta. Más a la defensiva que nunca. Entretenido partido, pero empañado de 0-0.

De arrepentimiento, Correita

La segunda mitad no recuperó el perdón. Giménez chocó con el larguero en un cabezazo al final de un córner botado por Griezmann y el Atlético se quedó más la pelota, pero careció de rapidez y movilidad. Estaba en juego el porvenir de Champions de ambos equipos, con más peligro para los de fuera que los de casa (seis puntos), y quizás fue eso lo que los condicionó.

Las sustituciones agitaron algo la contienda, reabrieron. Carrasco probó a Rui Silva y Miranda a Oblak. El Betis trató de sacudirse el agobio con posesión y arreones. El Atlético persiguió más el gol en el tramo final, pero fue Correa el que se lo inventó. Con super perseverancia de costumbre, su ingenio raro y su silencio y acostumbrada heroicidad. Con otra maravilla que, como siempre, pronto se caerá del titular.

Por Orencio Batista

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