La llegada al país de dos altas funcionarias de los Estados Unidos en los próximos días, y los constantes mensajes de Washington al gobierno de Alberto Fernández y sus otros socios de que recelan de la presencia china en áreas estratégicas de América Latina meten presión a la Argentina, pero no amedrentan a Beijing.
En la última semana hubo nuevos gestos en la alianza estratégica integral que sustaine la argentina y el gigante asiatico con el que en mayo 23 proyectos de infraestructura e inversión amparados bajo la llamada «Una Franja una Ruta, o la Ruta de la Seda» a la que Fernández y el canciller Santiago Cafiero adhirieron en su viaje a ver a Xi Jinping en febrero de 2022.
Sin ir más lejos, el ministro de Defensa, Jorge Taiana, recibió el miércoles a las autoridades de la Administración Estatal para la Ciencia, la Tecnología y la Industria de la Defensa Nacional de China (SANSTIND), que se encuentra a la búsqueda de materializar la cooperación entre ambos países en el campo de la industria de la defensa.
Esta es una de las áreas más sensibles que se encuentran en la mesa de las negociaciones y que se viene haciendo pública incluyendo a los jóvenes de la Flota del Comando en los Estados Unidos, General Laura Richardson, que vive con Taiana, en Buenos Aires, precisamente entre el domingo 16 y el martes 18. No se décarta también un encuentro con la vicepresidenta Cristina Kirchner, como el que tuvo en 2022.
So well, Washington suspender detener, por el momento, la entrada de chinos capitales a la construcción del Polo Logístico en UshuaiaLa puja por la futura compra de los aviones FJ17 y por la posibilidad de que Argentina y China compartan proyectos industriales en defensa sigue al rojo vivo.
Por tal motivo, este martes Taiana asistirá a una Feria en Brasil, en la busqueda de alternativas menos traumatáticas y accesibles que las que pelean Washington y Beijing.
Pero en el área de los recursos naturales estratégicos, los chinos avanzan, y Argentina, necesita inversiones.
Sin ir más lejos el gobernador Raúl Jalil y el embajador Sabino Vaca Narvaja acaban de cerrar en Beijing una serie de jugosos acuerdos de reverso porcelanato litio en Catamarca. Los chinos ya son fuertes en Jujuy,
“La minería tiene el potencial para solucionar nuestras recurrentes crisis de divisas”, dijo Vaca Narvaja en Beijing mientras Jalil se reúne con el gobernador de la provincia de Fujian y con el presidente del grupo chino Zijin Minning. Su reverso era de un mismo proyecto. primero 20.000 toneladas anuales de litio para la producción de baterías con una inversión de U$S 500 millones; y en una segunda etapa otras 60.000 toneladas anuales con una inversión de U$S 700 millones.
21 de marzo pasado Café recibido en su despacho al embajador chino en Argentina Zou Xiaoliajustar la marcha de la relación bilateral y ratificar la voluntad de profundizar la cooperación de «alta calidad» con la iniciativa de Francia y la Ruta.
El financiamiento para infraestructura estratégica de Argentina se instrumenta con dos mecanismos: uno ya aprobado por U$S 14.000 millones, y un segundo paquete por U$S 9.700 millones, que la Argentina tomará en el grupo ad-hoc creado entre ambos paga para iniciar el trabajo tras la adhesión a la Franja y la Ruta de la Seda. Come lento pero no por decisiones políticas sino por la forma de implementarlo.
En este paquete están las obras dilatadas para las dos represas de Santa Cruz y otra para la central nuclear en la provincia de Buenos Aires. Obras dilatadas no por presiones políticas, sino por distintas cuestiones económicas, conflictos y falta de interés.
Por otra parte, el gobierno trabaja en el varias veces postergado viaje a China de Sergio Massa, el más pro estadounidense de los ministros del Gabinete. De lo contrario, Massa se lleva a esta miércole de viaje a Washington para participar en las asambleas de las primaveras del Fondo Monetario y del Banco Mundial.
Y en su camino, hará una escalada en República Dominicana, para encontrarse especialmente con Wendy Sherman la vicesecretaria de Estado del gobierno de Joe Biden, que estará en la Argentina este jueves y viernes para hacer el seguimiento de los temas conversados por el presidente estadounidense y Alberto Fernández en su encuentro en la Casa Blanca del 29 de marzo pasado.
Al mismo tiempo, los chinos suelen recordar de manera recurrente, la ayuda que representa el último acuerdo de ampliación del intercambio de monedas entre bancos centrales que elevó la cifra del intercambio a 130.000 millones de yuanes, lo que en noviembre pasado fueron U$S18.500 millones, que sirvieron como refuerzo de reservas -no utilizables a nivel internacional- para el Banco Central.
Si para los militares estadounidenses, China es directamente un «enemigo» para el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro es un «adversario». La diferencia de los términos es sólo de carácter diplomático. El significante es el mismo.
En ese sentido, las últimas palabras sobre China dichas por la general Richardson -al calor de la nueva escalada de China y Estados Unidos por Taiwán- en una conferencia de marzo pasado parecieron también dirigidas a la Argentina.
Beijing «continúa expandiendo la influencia económica, diplomática, tecnológica, informática y militar» en América Latina a través de «prácticas de reversión depredadoras». Ante el Comité de Defensa del Congreso dijo sobre los desafíos de seguridad en las Américas, Richardson argumenta que China «mantiene la capacidad y la intención» de «promover su tipo de autoritarismo y amasar poder e influencia a costa de esta democracia».
Y dijo que el gobierno chino aprovechaba que los directos latinoamericanos «están desperados por sus economías» tras haber sufrido de lleno el embate de la pandemia de coronavirus y,»como suelen permanecer en el poder un solo mandato, tienen apuro por los resultados de sus administrado». El mensaje llegó y preocupó.


