
El buen tiempo ha llegado y la primavera está a las puertas. Dos señales que indican que otra cita se aproxima: la campaña de la renta, que en 2023 estará marcada por el vendaval de cambios de impuestos en el IRPF que tantos titulares acaparó el año pasado. Estos se han convertido en una rebaja generalizada en todas las autonomías, donde destaca la Comunidad Valenciana como el territorio que menos gravará a los trabajadores de bajos ingresos, less than los 16,000 euros, aunque a la vez sigue siendo la región donde las rentas altas más tributan por el impuesto. Madrid, en cambio, es la comunidad con la presión más baja para quien más gana, según recoge el XXII Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral 2023 que presentó este martes el Registro de Asesores Fiscales del Consejo General de Economistas (REAF-CGE).
En general, el mayor descuento lo experimentarán quienes menos percibirán; mientras que los trabajadores con sueldos de entre 30.000 y 45.000 euros se ahorrarán —de media— solo entre 9 y 16 euros con respecto a 2022. , salvo en la Comunidad Valenciana, que han subido tipos para los que más ganan.
Detrás de estos resultados están las numerosas modificaciones aplicadas al impuesto sobre la renta en el último año. Siete autonomía, aunque con distintas fórmulas y alcances, han deflactado la tarifa autonómica frente al embate de la inflación, que el año pasado superó el 8%. Son Andalucía, Canarias, Castilla y León, Galicia, Madrid, Murcia y Comunidad Valenciana. Aragón, por su parte, ha rebajado la tarifa para el tipo mínimo y la ha subido para los máximos. “Antes había una tendencia a introducir beneficios de impuestos para las zonas despobladas; ahora, a deflactar”, resumió Agustín Fernández, presidente de la REAF, durante la presentación.
Estos movimientos ocurren de cara a año denso de citas electorales —en mayo habrá comicios autonómicos y en noviembre generales—, y suman a las rebajas tax del Gobierno central, que se extendieron extendidas la reducción por devoluciones del trabajo hasta los 21.000 euros. “En general, podemos decidir que en 2023 pagaremos menos impuestos en el IRPF en todas las comunidades”, recalcado Raquel Jurado, del Servicio de Estudios del REAF.
Siguen, sin embargo, las diferencias entre territorios y tramos. Un contribuyente soltero, menor de 65 años, que solo cobra ingresos del trabajo por 16.000 euros, paga por ejemplo 314,38 euros en IRPF en la Comunidad Valenciana y 335,14 en Madrid, que sus territorios con la carga más baja para ese nivel de alquiler; en el País Vasco, en cambio, abonaría 1.207,02 euros, mientras que los trabajadores que cobran entre 30.000 y 70.000 euros —Cataluña, Extremadura y Navarra las que más— son los que más salen beneficiados en las diputaciones forales. Las rentas más altas, de 110.000 euros para arriba, tendrían en Madrid el trato más favorable, mientras que en la Comunidad Valenciana es donde contribuirá más.
Madrid tiene el tipo marginal mínimo más bajo, del 8,5% el autonómico y del 18% sumando el estatal; Cataluña, el más alto, del 20% en total. El tipo máximo agregado más alto es el de la Comunidad Valenciana (54%), aunque otras alcanzan la autonomía o superan el umbral del 50%: Navarra. La Rioja, Cataluña, Cantabria, Canarias, Asturias y Aragón.
caos normativo
Los economicas califican la regulación de los impuestos cedidos a las autonomías de “laberíntica”. Y calculan que ha habito 958 impactos normativos, 317 relativos al IRPF. El ahorro para los contribuyentes, sin embargo, solo ha sido de 498 millones en 2020, el 0,47% de la recaudación total. Loss impuestos propios representaron el 2% de los ingresos tributarios en 2021, pese a existir más de 50 cifras distintas.
Más allá del IRPF, son pocas las novedades en los demás impuestos cedidos a las comunidades. La tendencia en sucesiones es que no se paga cuando los herederos son familiares cercanos —en siete autonomías— o no se superan ciertos umbrales de base. Donaciones pasa más o menos lo mismo: los familiares cercanos del País Vasco y de cinco territorios de régimen común casi no tributan.
La tendencia de las transmisiones patrimoniales y los actos jurídicos documentados pasa por aprobar rebajas en supuestos muy concretos, como la adquisición de vivienda habitual por parte de personas jóvenes, pero los tips varían mucho entre comunidades, del 6% de Madrid y Navarra hasta el 13% de Baleares para la parte de la base imponible que supera dos millones.
El País Vasco, ¿refugio de los ricos?
El Gobierno ha aprobado el nuevo impuesto de solidaridad a las grandes fortunas, un tributo temporal qu’grava al 1,7% las riquezas de más de tres millones, al 2,1% las de entre cinco y diez millones y al 3,5% las bases por encima de los 10 millones. Esta figura ha causado críticas y recursos por parte de los Ejecutivos regionales, ya que se solapa al impuesto de patrimonio que gestionan las comunidades. De hecho, Hacienda ha dejado claro que el nuevo gravamen pretende desactivar las bonificaciones que existen en Madrid, Andalucía (100%) y Galicia (50%).
En realidad, el impuesto de solidaridad grabó la parte de la riqueza que no queda sujeta a patrimonio, ya que este segundo tributo se puede desgravar del primero. Es así que el tributo impactará también en aquellos territorios donde, aunque no haya bonificaciones, los tipos máximos sean superiores al estatal —Asturias, Cataluña, Cantabria y Murcia—. La nueva figura no afecta, sin embargo, a los territorios forales, aunque Navarra ha incluido un nuevo tramo del 3,5%. Las diputaciones de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava, en cambio, sin tipos superiores al 2,5%.
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