La banca europea sigue desangrándose con la crisis abierta de Credit Suisse. Tras decidir que mantener el foco en la lucha contra la inflación, el Banco Central Europeo (BCE) se reunió de urgencia para analizar las vulnerabilidades de la banca del sistema financiero de la zona euro. El Consejo de Supervisión, reunido por la mañana, concluyó que no hay ningún efecto contagio derivado de las crisis en Estados Unidos y Suiza, según fuentes conocidas del encuentro. El mensaje que arrojó Fráncfort apenas alivió a los mercados Durante unas horas. Los principales parques del Viejo Continente cerraron con fuertes pérdidas impulsadas sobre todo por la banca, qu’acumula unas rojas cifras semanales que, en general, oscilan entre el 15% y el 20%.
El BCE trató de trasladar el pasado jueves la máxima tranquilidad a los mercados para aplacarlos. Mantuvo su hoja de ruta y experimentó los tipos de interés otro medio punto. Desde ahí, no mostró todas sus cartas: se reservó sus próximos movimientos y anunció que estos aparecieron de la evolución de la situación financiera. Además, afirmó estar «preparado» para usar la liquidez y los instrumentos necesarios para actuar si fuera necesario. Los mercados asimilaron bien la comparación de la jefa de la autoridad monetaria, Christine Lagarde, y volvió al verde.
La situación en Suiza también se debe a que el Banco Nacional del país buscará el rescate de Credit Suisse con una inversión para liquidar 50.000 millones de euros. Sin embargo, el rechazo por ambas partes de una fusión entre UBS y la entidad en apoyo a las autoridades suizas, según Bloomberg, volvió a hacer temblar a los mercados. Poco antes se reunió en una sesión especial del Conseil de Supervisión del BCE, presidida por Andrea Enria, según confirmó un portavoz del Eurobanco. «El Consejo de Supervisión se reúne para intercambiar impresiones y actualizar a los miembros sobre eventos recientes en el sector bancario», sostuvo.
No era la premiera reunión de ese órgano. El consejo se había reunido ya a comienzos de semana, cuando una gota fría de sudor recorrió la espalda de los máximos responsables del BCE al ver desplomarse la cotización de sus bancos. De hecho, este núcleo —en que están también el consejero del Comité Ejecutivo del BCE Frank Elderson o la miembro del Banco de España Margarita Delgado— se reúne en una situación de turbulencia financiera. Tras la rueda de prensa del jueves, tocaba una breve actualización el viernes.
Según adelantó Reuters y confirmó fuentes conocedoras de l’encuentro, el comité concluyó que la banca de la zona euro no había contaminado de las caídas de las entidades estadounidenses Silicon Valley Bank, Signature Bank y First Republic Bank, y de la crisis de Credit Suisse . Las autoridades monetarias estaban especialmente atentas a esta última firma, puesto que está radicada en una potencia financiera a las puertas de la zona euro. Sin embargo, se determina que la exposición del banco es mínima y se concluye que no se liquidará el sistema financiero.
Cantidades semanales de entre 15 y 20%
El mensaje, pues, era el mismo que el día anterior habían propagado Lagarde y su vicepresidente Luis de Guindos: la banca europea es “sólida” y “resistente”. “El capital es mucho mayor de lo que era hace diez o quince años antes de la crisis financiera mundial. La posición de liquidación de los bancos europeos es sólida», apuntó el jueves Guindos, quien añadió: «Hay algo que creo que es relevante, es decir: el aumento de las tasas de interés, bueno, es positivo en términos de márgenes de los bancos europeos”.
Fráncfort apaciguó apaciguar a los mercados hasta el viernes a mediodía. A partir de entonces, los principales parques dieron a la vista un rebufo a la sobria información y rechazo a la fusión, que pretendía zanjar la crisis en una de sus principales industrias. El red de Credit Suisse, que bajaba un 8%, se extendía a las principales plazas europeas, dándose castigó sobre todo a la banca. En los últimos cinco días, las entidades financieras acumuladas perdieron entre un 13% y un 20%: de Deutsche Bank tiene Unicredit, BNP Paribas o Société Générale. Según Reuters, al menos cuatro entidades han adoptado ya medidas para limitar las operaciones con Credit Suisse, entre ellas Société Générale y Deutsche Bank.
Este viernes los bancos españoles también han cerrado con fuertes pérdidas: Banco Santander, del 4,65%; BBVA, 3,49%; Sabadell, 3,14%; Bankinter, 2,52%; CaixaBank, un 2,12%, y Unicaja, un 1,74%.
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