Viena el Liverpool al Bernabéu, partido de vuelta de octavos de la Champions, y lo hace con un 2-5 de ventaja que lo invitaba a manchar sin perder al estadio blanco. Una situación parecida a la del Chelsea de la pasada temporada, en la que los blancos vencieron por 1-3 en Stamford Bridge y en Madrid dieron la vuelta a la eliminatoria y la llevaron a la prórroga, con un resultado final de 2-3. Ancelotti esperaba que al equipo le llegara un ejemplo reciente para que no se repita la agonía: “Creo que ha sido uno de los momentos que más he sufrido en mi carrera. Todos los aficionados que acudieron al estadio fueron partícipes de ello. Ante el Liverpool, a nivel psicológico es un partido más complicado para nosotros qu para ellos, que vienen aquí a tope pase lo que pase. El resultado de la ida nos pone en duda, iremos a tope desde el primer minuto, pero es inevitable que tengamos más dudas que el rival”.
La receta podría parecer sencilla, pero luego en el campo no es tan fácil cocinarla: “No vamos a hacer cálculos. No vamos a plantar un partido cerrado sino abierto, para jugar Nuestra mejor ofensiva de fútbol. Sí, escucha a los jugadores. Tenemos que hacer bien las dos cosas: defender y atacar, pero no pensamos solo en defender, sino que pensamos más bien atacar. La idea es repetir el partido de la idea”.
Ancelotti, que no dio track alguno sobre el once y solo se refirió al mismo asegurando que será igual de importante la experiencia que la energía, elogió el crecimiento de Camavinga, que en este 2023 ha jugado de pivote, interior y lateral izquierdo: “Eduardo es muy importante, lo está haciendo muy bien. Contra el Espanyol comete un error muy grande, pero luego hace un partido muy bueno. Es un intocable hoy y lo va a ser también en el futuro”.
Cuidado con el Edén
Quien no es intocable, sino todo lo contrario, es Hazard. El belga dijo ayer en una entrevista que había respetado con Ancelotti, pero que no hablaban. Carletto respondió al belga con suma prudencia: “Hazard ha sido muy honesto, no hablo mucho con él. Hablar es una cuestión de carácter, también pasa con los hijos, pero eso no es lo importante. Lo importante es que él me respete, aunque no juegue ni hablemos mucho, como yo hago con él. En esta posición no juega porque hay competencia y hay un jugador que aporta mucho, que es Vinicius”.
También fue cauteloso cuando el consultó si cuenta con él para la plantilla de la próxima temporada. Pensó durante varios segundos la respuesta, en un silencio que habla por sí solo, y luego tiró por la calle de en medio: “Para el próximo año yo cuento con los jugadores que me pone el club a mi disposición”.

