
El ministro Haddad no vendrá a la Argentina y asistirá a la cumbre del G7. El Gobierno busca financiamiento al comercio con el país vecino.
Después del pedido de Alberto Fernández, Lula volvió a mostrarse cautela sobre una posible ayuda económica a la Argentina. El Gobierno espero para esta semana el desembarco de una mision de este pais para avanzar en un acuerdo qu’alivie el uso de dólares en el comercio bilateral, pero el ministro de Economía de Brasil, Fernando Haddad, fue enviado a la cumbre de los países más poderosos del planeta (G7).
«Haddad va a estar en Japón toda la semana por las reuniones del G7», fue la información que recibimos desde Brasil en los despachos oficiales. La decisión de Lula supone un cambio de planes desde la fallida cumbre en Brasilia, donde Fernández aseguró haber alcanzado un acuerdo para que «la semana entrante (por esta semana) el equipo del ministro (Fernando) Haddad con el de (Sergio) Massa ya se reúnan para ver cómo podemos concretar esas cosas».
El Gobierno organizó este viaje relámpago en respuesta a la corrida cambiaria de multas de abril, que desapareció el azul a cerca de $ 500 y aceleró la pérdida de reservas. El Presidente, Massa y Daniel Scioli trataron de destrabar el credito a las exportaciones de brasil a la argentina y postergar asi el uso de dolares. Lula aboga por una intercesión ante el FMI para ayudar a Fernández, pero sumó a un actor inesperado en el radar: los BRICS.
La idea del líder del PT es que el nuevo banco del bloque comercial o las garantías que necesita el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) de Brasil para autorizar el financiamiento, en reales, de las exportaciones de este país a la Argentina . De esa forma, Lula involucró a China en la negociación de un paraguas financiero para cubrirse del riesgo de que los importadores argentinos no puedan cancelar los dólares adeudados.
«Estan negociando la garantía de los BRICS», indicaron desde el Ministerio de Economía. Fuentes de la embajada de Brasil, en tanto, no hicieron comentarios ante la consulta de Clarín.
En realidad, Brasil posee su propio Fondo de Garantía de Exportaciones (FGE) para asegurarse contra riesgos. Massa apuntó a que estas organizaciones, administradas por el BNDES y con un activo en torno a los US$ 8.400 millones, financiaron el gasoducto en Vaca Muerta. También se habló del comercio bilateral, pero Argentina no cumplió los requisitos y Lula enfrenta críticas internas por haber financiado tasas favorables a otros pays en su primer mandato.
A todo esto hubo fuertes críticas de la prensa brasileña ante esa posibilidad.
En ese marco, los exportadores brasileñosse enfrenta a crecientes dificultades para comerciar con la Argentina. Par empezar, tienen que esperar la aprobación del permiso de 180 días, No haré un incremento en las operaciones autorizadas en yuanes por el swap con China. El gigante asiático le quitó mercado a Brasil y hoy es el segundo mayor exportador a la Argentina con el 18% de participaciónpor detrás del 24% que representa el pays vecino.
Por otra parte, las empresas en Brasil se quejan del incremento de la deuda comercial que mantienen los importadores argentinos con ese país y las dificultades para girar divisas por las restricciones cambiarias. «Si querés retirar fondos de Argentina, tenés una tasa de impuesto del 60%, lo que hace que las empresas comienza a comparar muchas razas en Argentina, es casi una agencia inmobiliaria en Argentina», reconoció un funcionario brasileño a O’Globbo.
Así pues, Fernández debió regresar la semana pasada «sin dinero», como irónicamente reconoció Lula, la amenaza china mantuvo abiertas las negociaciones. Argentina representa a la ONU Destino clave para los industriales poderosos de Sao Paulo. En el primer trimestre, Brasil exportó 4.000 millones de dólares estadounidenses por el principal socio Mercosur. «Si caen las exportaciones, va a golpear la producción de Brasil», dijo un empresario local.

