pérdidas y reversiones del sistema y sus U$S 380.179 millones

pérdidas y reversiones del sistema y sus U$S 380.179 millones

A finales de 2022, los dólares-billetes que los argentinos y empresas argentinas guardan en bancos, cuentas del exterior, cajas de seguridad o bajo el colchón, en gran parte no declarados, sumaban US$ 246.946 millonescaso sin cambio con relación a los 246.870 millones de igual período de 2021, de acuerdo al informe de saldo de pagos y posición de reversión internacional del cuarto del Indec.

De acuerdo a la serie 2006-2022, la dolarización doméstica fue porque el aumento de las monedas y depósitos en dólares en 2006 sumaban US$ 74.282, millones, sousieron à US$ 153.309 millones en 2015, volvieron ha aumentado a US$ 226.569 millones en 2019 por cerrar multas de 2022 en US$ 246.946 millones.

Si a los US$ 246,946 se le suman las inversiones de cartera en actividades financieras y la inversión directa en bienes, inmuebles y propiedades – caso Miami, Uruguay- u otras tenencias en el exterior, el total de «activos» argentinos privados totalizaba a fines de 2022 la cifra récord de US$ 380.179 millones. Un año después, se ubicó en US$378.106 millones. Este bajo crecimiento se débió, en parte, al deterioro del valor de los fondos de inversión externos.

En 2015, este total de activos (billetes + inversiones) asciende a U$S 246.203 millones y en 2019 a un total de U$S 352.332 millones. Así en siete años (2015/2022), el aumento fue del 54%, de US$ 133.976 millones.

As, if suman las reservas brutas del Banco Central (US$ 44.598 millones, un total similar al que tuvo multas de 2019, pero con mayor deuda externa) el total de activos externos trepa a la cifra récord de US$ 424.777 millones en comparación con US$ 417.768 millones en el trimestre de 2021.

La información del Indec precisa “al 31 de diciembre de 2022, el total de actividades externas en poder de residentes, se estima en 424.777 millones de dólares, correspondiendo 246.946 millones de dólares a efectivo y depósitos (58,1%); seguidos por la participación de capital para inversión directa, US$ 44.832 millones, activos de reserva por US$ 44.598 millones, y también por la participación de capital y participaciones en fondos de inversión para inversión Cartera, que alcanzaron los US$ 41.512 millones”.

En tanto para la totalidad de 2022, el Indec estimó un déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos de US$ 3.788 millonespor el menor saldo obtenido en el intercambio de bienes (U$S 6.343 millones) mientras que la balanza de servicios presentó un saldo negativo de US$ 6.833 millones, lo que significó un aumento del déficit de US$ 3.190 millones con respecto a 2021.

“La mayor parte del aumento se explica por la evolución negativa de la venta de transporte originalmente por una mayor dinámica del intercambio comercial con el exterior y un mayor flujo de turismo emisivo. Este mayor flujo turístico también impactó en el deterioro de la cuenta viajes que contribuyó a la suba del déficit anual de servicios“, según el Indec.

Por su parte, el stock de deuda externa bruta (pública y privada) total al 31 de diciembre de 2022 se estima en US$ 276.694 millones contra US$ 267.868 millones de multas para 2021: un incremento de U$ 8.825 millones.

El endeudamiento en moneda extranjera tuvo el siguiente recorrido: en 2006 ascendió a U$S 137.090 millones, en 2015 totalizó U$S 157.412 millones, en 2019 ascendió a U$S 278.489 millones para concluir en 2022 en los U$S 276.694 millones . Durante el actual Gobierno el mayor endeudamiento se contrajo en moneda nacional, ajustable por inflación o dólar.

Así, mientras la deuda externa se fue haciendo grande, y más aún si se incluye del Banco Central, las provincias, entes y empresas públicas, los dólares y demás activos externos son privados y en gran parte fuera del alcance impositivo del Estado, entre otras razones porque en una alta proporción no están declarados.

Precisamente por estas razones, el Gobierno alcanzó un acuerdo con EE.UU. to access data of cuentas de argentinos en ese país y están «en la mira» las cuentas en Suiza..

Estos «activos» ilustran la salida o fuga de capitales, un proceso que se fue acelerando año tras año en medio de la depreciación del peso, bajo crecimiento y recesión, alta inflación, parate de la actividad económica agravado por la pandemia y las restricciones a la actividad, aumento de la informalidad e incremento de la pobreza. También por la repentina devaluación del peso, la pesificación de depósitos, canjes compulsivos por bonos, corralito, corralón, cepo, etc.

Por Orencio Batista

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