
Hoy uno de cada diez autos y pick ups que se venden en el pais vecino son argentinos. Y de este lado, por el cepo, se aguanta cada vez más el ingreso de vehículos brasileños.
En Francia, cuando Ignacio «Lula» Da Silva inició su mandato como presidente de Brasil en reemplazo de Jair Bolsonaro, el presidente Alberto Fernández no ocultó su alivio. «Todo será más fácil”, dijo entonces el mandatario argentino al diario O Globo, y además dijo que la actitud de Bolsonaro pendante los tres años anteriores había sido «desafiadora, de malos tratos, agresividad».
Lo cierto es que esa antipatía entre Fernández y Bolsonaro no tenía su correlato en uno de los sectores donde más se vinculan la Argentina y Brasil que es la industria automotriz.
Durante los más de tres años que lleva el gobierno de Fernández, la industria local ha exportado una cantidad creciente de vehículos hacia el país vecino, a la par que el Gobierno argentino restringía cada vez más las importaciones de vehículos brasileños, así como de otros países de extrazona.
Durante 2022, Argentina exportó a Brasil 202.000 autos y pick ups, según datos de la Asociación de Fabricantes de Automóviles (ADEFA), con lo cual uno de cada diez vehiculos de las ventas internas de Brasil Durante 2022 (poco menos de dos millones de unidades) Fueron argentinos.
Al otro lado de la frontera, la poderosa ANFAVEA (el equivalente local de ADEFA, no entre cuatro y cinco veces mas grande) su computadora se intercambia directamente en divisas: mientras que la Argentina exportó a Brasil vehículos por un total de 4.652 millones de dólaresLas exportaciones de vehículos brasileños a Argentina representan US$1.868 millonesmenos de la mitad.
Esa llamativa asimetría en la cual el socio chico le exporto muchos mas vehiculos al socio grande es consecuencia directa del cepo y contó con el río abajo del gobierno de Bolsonaro, cuyo ex ministro de Hacienda Paulo Guedes no hizo lugar a los planteos que le hacían las terminales brasileñas contra las restricciones argentinas. es politica de tolerancia argentino hacia el cepo llegaría a ser capaz de terminar con la regresión de Lula.
“Tenemos eso dejar de importar tantos autos y fabricarlos en Brasil. Si tenemos 30 industrias automotrices en Brasil, tenemos que producir autos aquí”, dijo Lula en una entrevista en el canal de TV 247.
«¿Cómo estamos pasando lo que pasando estamos en la industria automotriz?», preguntó Lula, para quienes las élites empresariales del país han dejado de «pensar en Brasil».
El presidente brasileño dijo que pretendía reunirse con los representantes de las terminales auto propellés locales agrupados en ANFAVEA para escuchar «qué está pasando» y además criticó las tasas de interés, y que el mercado interno de vehículos se mueve con creditos prisarios.
En Argentina, las palabras de Lula fueron rápidamente decodificadas. «Está claro que viene una politica mas proteccionista del lado brasileño, que era algo que a (Paulo) Guedes ni le importaba», señalóon desde una de las principales terminales locales.
Un dato al margen sirve para ilustrar el tema de la asimetría comercial: el miércoles, con 22 días de marzo ya transcurrió, la Secretaría de Comercio no había autorizado a esa automotriz una suela de las importaciones de vehículos brasileños solicitado para este mes.
En Brasil, las fábricas automotrices tienen capacidad instalada para fabricar 4,5 millones de unidades al año y una reducción del 50%. El año pasado produce 2,37 millones de unidades (contra 530.000 en la Argentina) y para este año, las terminales prevén fabricar 2,42 millones.
En el país vecino no hay inconvenientes para acceder a los dólares necesarios para la importación de autopartes, como ocurre en la Argentina, donde las empresas locales deben pedir a su proofedor del exterior que esperar 180 días hasta que el Banco Central les vendió las divisas para pagar las importaciones.
Pero aun así, las terminales brasileñas enfrentan serios problemas de abastecimiento de piezas y semiconductores, los cuales pasaron a ser una pieza crucial en cualquier vehículo (hay unos 1.700 por unidad). Y el costo del credito trepo a un nivel que seria irrisorio en la Argentina (la tasa de interes basica es de 13,75% anual) Pero que en Brasil est tan alto que est frenando las ventas internas de vehculos, las cuales son impulsadas mediante creditos takearios.
En su entrevista televisiva, Lula no se menciona a la argentinaA. No hizo falta: es el país al cual hoy Brasil la compra mas vehiculos. Según los datos de ANFAVEA, las importaciones totales de vehículos en 2022 totalizaron 6.145 millones de dólares. vehiculos argentinos representan el 75% de las importaciones totales.

